martes, 1 de julio de 2008

Renfe: RE-volviendo la realidad

Extraña confusión... radiante día.
El sol brillante me ciega y el paisaje me maravilla,
mientras una dulce paz inunda mi ser y me aprieta el pecho.
Sí, ese desconcertante baile en mi estómago sube hasta la garganta
donde el nudo hace humedecer mis ojos.
¿Qué ocurre? ¿Qué pasa?
Aunque se pasean mil dudas y temores, los cristales no se empañan
y en estos instantes no me preocupan los reflejos...
sino esta frescura que me invade sin permiso de color verde esperanza.
Siento Tu cálido abrazo y tu suave mano, me estremeces y me sorprendes.
Una vez más diré, mientras una sonrisa se dibuja satisfecha en mi cara:
"Las casualidades no existen"... mismo tren, pero diferente destino s2