Imágenes superpuestas, sueño eterno, solitario atardecer...
El tren del olvido cuyo destino es el recordar y enfrentar.
Las luces de feria me confunden y el horizonte de colores
me penetra en el alma... una dulce esperanza.
El sol se oculta, la oscuridad invade,
la indiferencia y vanidad se proyectan como espejos...
Risas infinitas e inocentes, soledad incomprendida.
La metáfora y melancolía inundan mis pupilas
mientras mi tacto desahoga mi alma.
Ya no puedo ver más allá de la transparente dureza,
la oscuridad no me deja.
Escalofríos e incertidumbre, temor y temblor...
mi nueva amiga está acercandose con disimulo y silenciosa.
Pero el sol está detrás del horizonte
y no volverá por el mismo lado aunque eso quiera,
aunque eso quiera.
Sé que el sol volverá a salir, y aunque la espesura lo oculte...
el sol brilla detrás de las nubes aunque no lo vea.
Un nuevo amanecer llegará, sólo hay que esperar y tener fe.
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